La era del maquillaje natural llegó para quedarse. El look “sin maquillaje”, conocido como No-Makeup Makeup, apuesta por una piel luminosa, saludable y auténtica. Desde 2016, esta tendencia conquistó pasarelas y redes sociales, impulsada por el boom del skincare y el fenómeno K-Beauty. Su filosofía es clara: resaltar la belleza real, no transformarla.
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Con el auge del skincare, ingredientes como la centella asiática, el té verde y el ácido hialurónico se volvieron esenciales. Piel hidratada y radiante significaba menos necesidad de cobertura. El maquillaje evolucionó:
BB Creams y CC Creams ofrecieron protección solar, hidratación y acabado glowy. El verdadero protagonista pasó a ser el glow natural, desplazando los maquillajes pesados.
Dominar el No-Makeup Makeup requiere técnica y productos adecuados: la Beauty Blender humedecida, iluminadores líquidos sutiles como Becca Shimmering Skin Perfector y bálsamos labiales con color natural.
Cejas "pluma", rubores cremosos y bases tipo cushion coreanas perfeccionan el look. La clave: maquillaje que cuida la piel, en capas ligeras y con acabado realista. ¡Haz que tu piel sea la protagonista!
El término skinimalism nació como una fusión de “skin” (piel) y “minimalism” (minimalismo). Se basa en usar menos productos, pero que estos sean más efectivos
Este estilo de maquillaje nació durante la pandemia en la plataforma TikTok e impulsado por influencers como Hailey Bieber o Sofia Richie. El estilo clean girl promueve la piel hidratada, los correctores puntuales y el uso de productos de belleza básicos de buena calidad. Su enfoque está en mostrar con el maquillaje, no ocultar.
Además, a este estilo se le suman valores de sostenibilidad, autocuidado y orden. Por ejemplo, se prioriza la versatilidad de los productos, con una sola barra de labial puedes tener el mismo labial, rubor y sombra.
Rutinas y productos clave para un look skinimalist
Lograr el look del skinimalism no requiere una fortuna ni usar miles de productos. Lo esencial es ser constante y entender tu piel. Aquí te dejamos una lista de productos básicos pero super efectivos:
1. Cuidado de la piel (skincare)
Para el cuidado diario lo más importante es aplicar productos que no irriten, puedes utilizar un hidratante que se adapte a tu tipo de piel y un protector solar que uses todos los días, incluso cuando no sale mucho sol. Adicional a ello, puedes usar un serum para que te brinde más luminosidad.
En cuanto al maquillaje, el skinimalism busca realzar tus características naturales, no cubrirlas. Puedes utilizar un tinte con acabado natural o una base ligera que funcione como un "second skin". El uso de corrector es nada más para zonas donde de verdad lo necesites, además, puedes sumar rubor en crema para un efecto saludable, iluminador en líquido para algo glow, y no olvides tener tus cejas bien peinadas.
El skinimalism no es una moda pasajera, es una forma de decirle al mundo: “esta soy yo, sin filtros”. Es abrazar tus imperfecciones, mimar tu piel y sentirte bien contigo sin tanto esfuerzo ni capa encima.
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Entre el brillo Y2K y la estética Tumblr, hubo una era de puro exceso en el maquillaje: 2010 a 2013. Las bases mates, sombras hiperpigmentadas y contornos marcadísimos eran la norma. Difuminar no era prioridad, ¡el lema era “más es más”!
Concealer Lips y rosa chicle: el boom de los labios borrados
Nada dice más 2010 que los concealer lips: corrector en los labios para enfocar toda la atención en los ojos. Sin embargo, el minimalismo beige convivió con tonos súper candy como Saint Germain y Pink Friday (sí, el de Nicki Minaj) de MAC Cosmetics. Los rosas pastel neón eran EL statement.
Sombras supercargadas en fucsia, morado, azul cobalto y glitter a montones.
Los ojos no susurraban: GRITABAN.
Y por si fuera poco, los delineados chunky tomaban protagonismo.
Delineados chunky como Demi Lovato o Ashley Benson de Pretty Little Liars se llevaban en puntas afiladas, con pestañas postizas enormes y un pop de color.
Tres reinas del estilo 2010s que marcaron impacto, fueron:
Nicole Richie con smokey eyes dramáticos
Paris Hilton entre el gloss y los concealer lips
Kim Kardashian perfeccionando el arte del contour brutal.
Ellas definieron la estética ultra marcada que todos queríamos replicar. ¿Quieres maquillarte como Kim? ¡Te dejamos el tutorial!
De YouTube a las revistas: cómo aprendimos a maquillarnos
El contouring tuvo su primer boom: nada sutil, nada discreto. Narices esculpidas, mejillas definidas y mandíbulas talladas a la perfección. YouTube era nuestra biblia beauty, repleto de tutoriales para lograr ese look impactante. ¿Te animas a recrearlo? Aquí te dejamos un tutorial:
Sin embargo, el reinado del exceso empezó a apagarse cuando los filtros vintage, las selfies melancólicas y el delineado marrón tomaron la posta.
¿Te quedaste con ganas de más nostalgia beauty? No te pierdas el post sobre la era Tumblr 2014-2016. Revísalo aquí.
Glitter everywhere, cejas arriesgadas y gloss noventero: el makeup de esos años fue toda una vibra. Aquí te traemos el recap de las tendencias que convirtieron cada rostro en arte, con los looks de celebs que nos dejaron obsesionadas.
Durante estos tres años, los feeds de Instagram eran básicamente una galería de looks donde el glitter era protagonista. No importaba si ibas a un festival, una fiesta o solo a grabar un TikTok , lo importante era brillar. Literal. El glitter estaba en párpados, mejillas, clavículas y hasta en el cabello. Las paletas de sombras explotaban en tonos metálicos y neón, y el cut crease se convirtió en el truco estrella. Gracias a cientos de tutoriales virales, todas queríamos lograr ese delineado ultra definido que separaba el párpado móvil del fijo, con sombras perfectamente difuminadas y toques de luz estratégicos.
Y claro, no podemos olvidar las cejas gruesas y marcadas que se robaban el show. Inspiradas en el estilo de modelos como Cara Delevingne, el brow gel, y las cejas de “Instagram” perfectamente delineadas eran esenciales en cualquier rutina.
¿Quieres ver cómo este maquillaje realzaba los looks en uno de los eventos más top? Haz clic aquí y descúbrelo todo.
La Era del Highlighter Extremo: Brilla, mi ciela
Si algo definió este período fue la obsesión real por el iluminador. Y no hablo de un glow sutil. Hablamos de brillar como bola disco. Era casi una competencia no oficial en redes: mientras más se viera el highlight en la selfie, mejor.
Las zonas favoritas para iluminar eran el pómulo, el tabique nasal, el lagrimal y el arco de cupido. Marcas como Fenty Beauty rompieron el mercado con highlighters intensos como el famoso “Trophy Wife”, un dorado imposible de ignorar que se volvió viral apenas salió.
Este boom convirtió el maquillaje en algo más que embellecer: se volvió una forma de expresión total. Y como intentos de gurús muchos aprendimos a combinar el highlighter con glitter, sombras metálicas y gloss para lograr ese wet look que dominó todo.
Si el highlighter fue tu favorito en esos años, no te pierdas este vídeo con la evolución de su era dorada
Los labios también vivieron su propia revolución. Al inicio, el reinado absoluto era de los labiales nude o mate. Kylie Jenner lo puso de moda con sus tonos tierra, y de pronto, todas queríamos esos tonos beige, rosados y marrones sin una gota de brillo.
Fuente: Bare Lip Kit, 2018. Kylie Cosmetics
Pero a medida que nos acercábamos a 2019, los lip gloss noventeros dijeron “aquí estoy” y volvieron con todo. Con efecto juicy, casi plástico, pero ultra chic, los glosses vinieron a romper con la sequedad del mate y trajeron consigo una ola de nostalgia. Además, venían con glitter, pigmentos o fórmulas transparentes que daban un toque fresco y juvenil.
Hoy seguimos viendo ese rebote, con marcas como Glossier, Maybelline o NYX reimaginando el gloss con fórmulas cómodas y zero sticky. La verdad, lo amamos.
💄Si te encantan los glosses y labiales con personalidad, date una vuelta por el TikTok de Maybelline.
¿Fuiste parte de esta era?, ya sabes que estos años fueron una montaña rusa de creatividad y color. Porque el maquillaje no solo decora: cuenta historias, crea momentos y marca épocas.
Y tú, ¿cuál de estas tendencias sigues amando?
👉 Si amaste este post, no te vayas sin darte una vuelta por los otros posts del blog.
Después del brillo inocente del Y2K —gloss rosa, sombras pastel y piel glowy— el maquillaje vivió una transformación entre 2005 y 2009. Nació el look edgy: oscuro, rebelde e intenso. Un statement de actitud que marcó a toda una generación.
Adiós piel glowy, hola bases y gloss discreto. El foco era uno solo: los ojos.
El #SmokeyEye Y2K lo dominaba todo. Las sombras negras, grises o azules metálicos, delineado intenso y mucho rímel, fueron la receta infalible. Y si algunas veces nos veíamos como mapache en #MySpace, no importaba, porque lo que reinaba era la actitud.
Desde AvrilLavigne y su look punk-pop, hasta Demi Lovato y Jenny Humphrey de Gossip Girl, el #LookEdgy llegó a la cultura popular. El smokey eye se veía en alfombras rojas, conciertos y portadas de revista, inspirando a miles de adolescentes a dejar su marca.
Fuente: Elaboración Propia
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💄Más allá del Smokey Eye…
El look edgy era un combo poderoso.
Delineado Gráfico: Un delineado de ojos negro grueso y dramático.
Labios Oscuros: Los tonos morados, burdeos y hasta negros complementaron la intensidad del maquillaje en los ojos.
Cejas Delgadas y Definidas
Toques de glitter: especialmente en sombras o iluminadores.
Red carpets, TikTok e Instagram lo confirman, el smokey eye ha regresado con un twist moderno: mejores técnicas, cejas y pestañas más suaves y colores más discretos y con glitter. @laurenmurphyy nos enseña cómo recrear el icónico Smokey Eye de Adriana Lima.
¡Brilla como si fueras la Bratz principal del videoclip!
El maquillaje Y2K ha vuelto con fuerza, trayendo de regreso todo el glamour de los 2000: brillo, delineados dramáticos, labios ultra glossy y una actitud que grita main character. Esta tendencia rescata lo que antes llamaban “tacky” y lo transforma en puro estilo icónico.
Dominar el maquillaje Y2K no es complicado, pero tiene sus hacks. Aquí te dejo los hacks clave para lograr ese look flow 2000 que brilla con luz propia.
Piel Juicy Couture: Nada de bases pesadas. Lo mejor es una base ligera o solo corrector con iluminador en puntos clave. La clave está en una piel glowy, fresca y bien hidratada.
Labios Glossy, como de popstar: Usa delineador marrón o nude oscuro para hacer overline, difumina bien y aplica gloss en el centro. Resultado: labios 3D irresistibles.
Ojos glitter + smokey: Delineado difuminado (como Charli XCX), sombras metálicas o pastel, y un toque de purpurina para un efecto wow instantáneo.
Pero el Y2K no es solo un maquillaje, es una vibra cultural. Representa una era atrevida, optimista y pop donde ser diferente era lo más cool. Hoy, revive con fuerza en pasarelas, reels y fiestas, no como copia, sino como reinterpretación nostálgica y empoderadora.
Las estrellas del momento no sólo marcaban tendencias, marcaban actitudes. Britney Spears, Christina Aguilera, Beyoncé y Paris Hilton no solo usaban glitter y delineador negro, sino que lo convertían en un símbolo de poder femenino, libertad y estilo sin censura.
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